Mamá, tú también deberías aparecer en las fotos

Muchas madres tienen cientos de fotos de sus hijos y muy pocas con ellos. De Mamarazzi a mamá: dejar la cámara para entrar también en sus recuerdos.
LA PETITA CAPTURA · 1 MIN DE LECTURA

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Abres el carrete del móvil y está lleno de tus hijos: durmiendo, jugando, comiendo, en el parque, con sus abuelos, con su padre, el primer día de colegio, un domingo cualquiera… Hay cientos de momentos.

Pero cuando buscas fotos en las que apareces tú con ellos, la colección se hace bastante más pequeña.

A muchas madres les ocurre lo mismo porque, sencillamente, suelen ser quienes sacan el móvil y hacen la foto. Y, mientras guardan cómo crecen sus hijos, van desapareciendo sin querer de una parte de esos recuerdos.

Tus hijos también necesitarán fotos contigo

Cuando hacemos una foto pensamos mucho en lo que queremos recordar nosotros. Pero esas imágenes también serán de nuestros hijos. Dentro de unos años no solo querrán verse de pequeños sino que también querrán ver cómo les cogías, cómo les mirabas, cómo jugabais juntos o cómo eras tú en esa etapa de su vida.

No necesitas esperar a una ocasión especial para aparecer en esas fotos.

No hace falta esperar al Día de la Madre

Este contenido nació precisamente alrededor de esa fecha, pero la idea tiene mucho más sentido fuera de una campaña. No necesitas que sea mayo, tu cumpleaños o una celebración familiar, ni que la sesión sea exclusivamente de mamá e hijos.

Dentro de una sesión familiar podemos reservar momentos para fotografiaros juntos y conseguir esas imágenes que normalmente faltan en el móvil.

De Mamarazzi a mamá: dejar la cámara para entrar en el recuerdo

Hay una palabra que define bastante bien lo que hacemos muchas madres: mamarazzi. Somos quienes sacamos el móvil cuando ocurre algo, hacemos la foto en el parque, documentamos los cumpleaños y conseguimos que haya imágenes de casi todos los momentos importantes.

El problema es que, mientras hacemos de fotógrafas de nuestra propia familia, muchas veces nos quedamos fuera de la foto. Por eso me gusta darle la vuelta al concepto: pasar de Mamarazzi a mamá. Dejar que otra persona se encargue de fotografiar y dedicarte simplemente a estar con tus hijos: abrazarles, jugar, caminar o hacer lo que hacéis normalmente sin tener que pensar en guardar tú el momento.

Porque también merece la pena conservar cómo eras tú con ellos, no solo cómo eran ellos.

 “Yo prefiero hacer las fotos”

A veces no es solo cuestión de quién tiene el móvil. Hay madres que evitan ponerse delante de la cámara porque sienten que no salen bien, no saben posar o prefieren esperar a verse de otra manera.

Pero tus hijos no van a mirar esas fotos buscando lo mismo que buscas tú cuando te observas. Van a verte a ti. Y no necesitas saber posar. Necesitas ser tú. Durante la sesión te iré guiando cuando haga falta para que no estés pendiente de dónde colocar las manos o de mirar constantemente al objetivo.

Madre abrazando a su hija durante una sesión de fotos

Las fotos con mamá no tienen que ser perfectas

No necesito que todos miréis a cámara, que el niño sonría en el momento exacto o que tú estés pendiente de mantener una postura. Me interesan también las fotos en las que le coges, le apartas el pelo, os reís, camináis o, simplemente, estáis cerca.

Muchas veces esos pequeños gestos cuentan bastante más sobre vuestra relación que una foto perfectamente colocada.

 Y sí, también haremos alguna foto de todos juntos

Que reservemos un momento para mamá y sus hijos no significa que el resto de la familia desaparezca.

En una sesión familiar podemos combinar fotos de todos, de los niños con cada progenitor, entre hermanos y diferentes momentos que vayan surgiendo. La idea no es crear una galería exclusivamente de mamá. Es conseguir que, cuando la miréis, tú también estés dentro de vuestra historia familiar.

Madre junto a su familia durante una sesión de fotos en exterior

Empieza también en las fotos de cada día

No hace falta esperar a una sesión profesional para cambiar esto. Pide que te hagan la foto. Apoya el móvil en algún sitio. Utiliza el temporizador. Aunque no tengas el pelo perfecto, aunque la casa esté desordenada o aunque pienses que otro día saldrás mejor.

No todas esas imágenes acabarán impresas ni serán tus favoritas. Pero estarás en ellas. Y, de vez en cuando, merece la pena dejar de ser quien guarda el recuerdo para formar parte de él.

Preguntas frecuentes

¿Por qué las madres aparecen menos en las fotos familiares?

Muchas veces son ellas quienes hacen las fotos del día a día, por lo que acumulan muchas imágenes de sus hijos y menos en las que aparecen juntos.

¿Tengo que hacer una sesión solo con mis hijos?

No. Podemos hacer estas fotos dentro de una sesión familiar y combinar imágenes de todos con momentos de mamá e hijos.

¿Qué pasa si no me gusta salir en fotos?

No necesitas saber posar ni estar pendiente de la cámara. Te iré guiando y buscaremos situaciones en las que puedas centrarte en tus hijos.

¿También hacemos fotos de toda la familia?

Sí. Una sesión familiar puede incluir fotos de todos juntos y diferentes combinaciones entre padres, hijos y hermanos.

¿Hay que esperar al Día de la Madre?

No. La idea es precisamente guardar esta relación sin depender de una fecha o campaña concreta.

UN RECUERDO DE ESTA ETAPA
Tú también formas parte de sus recuerdos

Si en vuestro carrete hay muchas fotos de tus hijos y pocas contigo, una sesión familiar puede ser una buena oportunidad para cambiarlo.

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