Quizá habíais pensado hacer fotos al nacer vuestro bebé, pero entre adaptaros a casa, las visitas, el cansancio y todo lo que implican esas primeras semanas, los días han pasado volando. Y aparece la duda:
“Mi bebé ya tiene más de 15 días. ¿Es demasiado tarde para hacer una sesión newborn?”
No necesariamente. Los primeros 15 días son el momento más recomendable, pero no es una frontera a partir de la cual ya no podamos hacer la sesión.
¿Por qué se recomienda hacer la sesión durante los primeros 15 días?
Durante estas primeras semanas el bebé conserva muchas de las características de sus primeros días y mantiene de forma natural determinadas posturas. Además, cambia muchísimo y muy rápido.
Por eso, si lo que queréis es conservar precisamente ese aspecto de recién nacido, recomiendo realizar la sesión durante sus primeros 15 días siempre que sea posible.
¿Qué pasa si mi bebé ya tiene más de 15 días?
Podemos hacerla. Los 15 días son el momento recomendado, no una fecha de caducidad.
Si nos pasamos unos días, seguimos pudiendo fotografiar al bebé y guardar esa etapa. Simplemente debemos tener presente que irá cambiando y que la sesión reflejará cómo es exactamente en ese momento.
No intentaremos hacer que parezca más pequeño ni reproducir fotografías propias de sus primeros días.

¿Y si mi bebé ya tiene un mes?
Para mí, el primer mes marca aproximadamente el final de la etapa que considero recién nacido. No significa que a partir de entonces no podamos hacer una sesión de fotos. Claro que podemos. Lo único que cambia es el tipo de sesión y el momento que estamos fotografiando.
Con un mes el bebé ya puede ser bastante diferente a cómo era durante sus primeros 15 días. Por eso, si vuestro objetivo es conservar esa etapa de recién nacido, no recomiendo esperar deliberadamente hasta entonces.
Entonces, ¿cuál es el mejor momento?
Si podemos planificarlo: Durante los primeros 15 días. Si han pasado 16, 18 o 20 días: Escribidme igualmente.
Y si el bebé ya ha dejado atrás esa primera etapa, podemos valorar qué tipo de sesión encaja mejor con su edad. Lo importante es no renunciar a tener fotografías simplemente porque no habéis llegado a una fecha exacta.
La mejor forma de llegar a tiempo es reservar antes de que nazca
Esta es precisamente la razón por la que recomiendo organizar la sesión durante el embarazo. Tomamos como referencia la fecha probable de parto y reservamos un hueco aproximado. Así, cuando nazca el bebé, solo confirmamos la fecha definitiva.
De esta manera no tenéis que empezar a buscar fotógrafa, consultar disponibilidad y organizar agendas en mitad de las primeras semanas con vuestro bebé.
Si queréis saber qué ocurre después de reservar, aquí podéis ver cómo funciona una sesión de fotos newborn paso a paso.
Cada edad cuenta algo diferente
La finalidad no es conseguir que todos los bebés tengan exactamente las mismas fotos. En mis sesiones, respeto su postura natural y fotografío cómo es el bebé en ese momento.
Durante los primeros días tendrá unos gestos y una forma de colocarse. Unas semanas después habrá cambiado. Y unos meses más tarde volverá a ser diferente. De ahí que la recomendación de hacer la sesión newborn pronto no responda a que después “salgan peor” las fotografías. Responde a algo mucho más sencillo: esa versión de vuestro bebé dura muy poco tiempo.
Responde a algo mucho más sencillo: esa versión de vuestro bebé dura muy poco tiempo.
