Los primeros días con un bebé pasan de una forma un poco extraña: mientras los estáis viviendo parece que todo se detiene, pero unas semanas después ya ha cambiado muchísimo.
Por eso, una sesión de recién nacido no busca únicamente tener fotografías bonitas. Busca guardar cómo era vuestro bebé cuando acababa de llegar: sus gestos, sus manitas, la forma de colocarse o lo pequeño que parecía entre vuestros brazos.
Pero ¿cuándo es mejor hacer una sesión newborn? ¿Qué ocurre si ya han pasado los primeros 15 días? ¿Y cómo funciona una sesión con un bebé tan pequeño?
Os cuento cómo las planteo en La Petita Captura.
¿Cuándo es mejor hacer una sesión de fotos newborn?
Siempre que sea posible, es recomendable realizar la sesión durante los primeros 15 días de vida. En estas primeras semanas los bebés todavía mantienen muchas de las posturas naturales que tenían al nacer y conservan ese aspecto tan característico de los primeros días.
Además, cambian a la velocidad de la luz. En pocas semanas sus facciones, sus gestos e incluso su manera de colocarse ya pueden ser diferentes.
Esto no significa que el día 16 sea demasiado tarde. Podemos hacer la sesión un poco después y seguir teniendo un recuerdo precioso de esta etapa. Como referencia, considero recién nacido a un bebé durante su primer mes de vida, aunque si podemos escoger, prefiero fotografiarlo durante sus primeros 15 días.
¿Cuándo debería reservar la sesión?
Lo ideal es no esperar a que nazca el bebé para contactar conmigo. Podéis reservar durante el embarazo tomando como referencia vuestra fecha probable de parto. Evidentemente, esa primera fecha será orientativa: los bebés no entienden demasiado de agendas. Una vez haya nacido, confirmaremos el día definitivo de la sesión.
Reservarla con antelación permite tener un hueco previsto dentro de esas primeras semanas y adaptarnos mejor a vosotros. Si contactáis cuando el bebé ya ha nacido, podemos buscar disponibilidad, pero tendremos menos margen para escoger fecha y horario.
¿Dónde se hacen las sesiones de recién nacido?
Actualmente realizo las sesiones newborn a domicilio, desplazándome hasta vuestra casa.
Al llegar, busco la estancia que tenga mejor luz natural. No hace falta tener una casa de revista ni preparar una habitación específica para la sesión. Lo importante es encontrar un espacio en el que podamos trabajar cómodamente y aprovechar bien la luz.
Cuando me escribáis para consultar disponibilidad, podemos hablar también sobre qué estancia de casa tiene más luz y en qué momento del día suele recibirla.
¿Cómo empieza una sesión newborn?
Empezaremos fotografiando al bebé solo, con calma y respetando siempre su postura natural.No busco colocarlo en posiciones concretas ni conseguir poses imposibles. Quiero guardar cómo es vuestro bebé en ese momento: sus gestos, sus manitas, sus pies y esa forma tan suya de colocarse cuando todavía es tan pequeño.
Puede estar dormido o despierto. No necesitamos que haga algo concreto para poder fotografiarlo.

El ritmo de la sesión lo marca el bebé
Una sesión newborn no funciona con prisas. Si necesita comer, paramos. Si necesita que lo cambiéis, lo cambiamos. Si necesita estar un rato en brazos, esperamos.
Por eso la duración puede variar bastante de un bebé a otro. Habitualmente reservaremos entre una y dos horas, precisamente para tener margen y no convertir la sesión en una carrera contra el reloj.
No necesitamos que duerma durante toda la sesión ni que todo salga según un plan establecido.
¿Los padres y hermanos también salen en las fotografías?
Sí. Después de fotografiar al bebé solo, hacemos una parte más lifestyle con vosotros: todos juntos, con mamá, con papá y también con sus hermanos o incluso vuestra mascota.
Son fotografías menos centradas en “posar” y más en guardar cómo os relacionáis con él durante esos primeros días. Y si hay alguna fotografía concreta que os haga especial ilusión tener, podemos dejar también un ratito para hacerla al final de la sesión.

¿Hay que preparar algo antes de la sesión?
Muy poco. Al hacerla en vuestra propia casa tendremos a mano prácticamente todo lo que pueda necesitar el bebé.
En cuanto al vestuario, podéis escoger aquello con lo que os sintáis vosotros mismos. Para los padres suelen funcionar especialmente bien prendas sencillas y tonos neutros que no resten protagonismo al bebé.
Al recién nacido podemos fotografiarlo vestido, únicamente con pañal o envuelto con una manta. Las fotografías son vuestras y no existe una única manera correcta de hacerlo.
Si queréis llegar con todo claro, podéis consultar también cómo preparar una sesión de fotos newborn, donde os cuento con más detalle qué tener en cuenta con la ropa, el bebé y el resto de la familia.