A simple vista parece (y es) una caja. Pero la gracia de una sesión In the Box está en todo lo que podemos hacer dentro de ella: sentarse, esconderse, saludar, jugar, mirar hacia arriba o interactuar con quien aparece en el siguiente recuadro.
Fotografiamos cada escena por separado y después las imágenes se unen para crear una composición final cuadrada. El resultado es una fotografía diferente, divertida y muy visual, pero detrás hay bastante más que entrar dentro de una caja y mirar a cámara
¿Qué es una sesión In the Box?
Es una sesión en la que hacemos diferentes fotografías dentro de una estructura blanca con forma de caja. Cada imagen ocupa después uno de los 9 cuadrados de la composición final, de manera que podemos contar una pequeña historia a través de diferentes gestos y escenas.
Todas las fotos se trabajan en formato cuadrado para que encajen entre sí. Podemos jugar con las miradas, las posiciones y los objetos para que haya interacción entre los diferentes recuadros.
¿Cómo hacemos las fotos?
No fotografiamos toda la composición de una vez, sino que trabajamos cada recuadro individualmente. Durante la sesión vamos creando las distintas escenas y te voy indicando qué hacer en cada una. Algunas pueden ser más tranquilas y otras más divertidas: sentarse, asomarse, señalar, esconderse o mirar hacia otro cuadrado.
No hace falta llegar con poses preparadas. Partimos de una pequeña historia para construir la composición, pero dejamos también espacio para los gestos y expresiones que aparecen durante la sesión.
In the Box e In the Box Personalizada
Hay dos maneras de plantearla. En la In the Box trabajamos la composición con un estilo sencillo y centrado en las personas que participan. En la In the Box Personalizada, partimos del personaje favorito del peque para crear una composición específica para él. Esta opción suele elegirse para cumpleaños.
En ambos casos mantenemos el mismo formato cuadrado y la idea de construir una imagen final a partir de diferentes fotografías.

¿Qué diferencia hay entre Mini y Maxi?
La principal diferencia está en la entrega. En la opción Mini se entrega la composición final terminada. En la opción Maxi, además de la composición, se incluyen también las fotografías individuales que forman parte de ella.
Así puedes elegir si quieres conservar únicamente el resultado final o tener también cada una de las imágenes por separado.
¿Quién puede participar?
La sesión puede plantearse para niños, hermanos o familia, adaptando las escenas a quienes participen. Cuando hay más de una persona podemos aprovechar todavía más las posibilidades de la caja y crear interacciones entre distintos recuadros.
Con los más pequeños, lo importante es que puedan mantenerse sentados con seguridad. A partir de ahí, adaptamos lo que hacemos a su edad y a su forma de participar.
No se trata solo de mirar a cámara
Precisamente lo divertido de este formato es que no todos los cuadrados tienen que ser retratos mirando al objetivo, sino que podemos construir pequeñas acciones y hacer que una imagen se relacione con otra.
Por eso una sesión In the Box puede funcionar muy bien para guardar expresiones y gestos propios de cada niño, además de conseguir una composición final muy diferente a una fotografía tradicional.

¿Qué ropa funciona mejor?
Como el fondo es blanco y la composición ya tiene bastante fuerza visual, suelo recomendar prendas que funcionen bien juntas y que no compitan demasiado con las expresiones o con los elementos de la sesión.
No hace falta ir todos vestidos iguales. Si participan varias personas, buscamos simplemente cierta armonía entre los colores y las prendas.