“¿Y qué me pongo?” es probablemente una de las preguntas que más recibo antes de una sesión de embarazo.
Y la respuesta no pasa por comprar un outfit nuevo ni por llevar algo que nunca te pondrías normalmente. La idea es encontrar prendas con las que te sientas tú, que favorezcan la barriga y que encajen con el lugar y la época del año en la que haremos la sesión.
No hay un único look que funcione para todas, pero sí algunas recomendaciones que pueden ayudarte a elegir.
Lo primero: elige ropa con la que te sientas tú
Puede parecer evidente, pero es probablemente lo más importante. Una sesión de embarazo no es el momento de disfrazarse de una versión de ti que no reconoces. Si nunca llevas vestidos largos, no necesitas llevar uno simplemente porque estés haciendo una sesión de embarazo.
Lo mismo ocurre al contrario: si te apetece aprovechar la ocasión para llevar algo un poco más especial, también podemos hacerlo.
Busca prendas con las que te sientas cómoda, que te gusten cuando te mires al espejo y con las que puedas moverte con facilidad.
A partir de ahí, podemos jugar con tejidos, colores y diferentes prendas para conseguir el resultado que buscamos.
¿Qué prendas funcionan bien en una sesión de embarazo?
No existe una lista cerrada, pero hay algunas prendas que funcionan especialmente bien porque permiten dar protagonismo a la barriga y conseguir fotografías diferentes.
Vestidos largos o fluidos
Los vestidos pueden funcionar muy bien porque aportan movimiento y permiten jugar con el tejido durante la sesión. No tienen que ser necesariamente vestidos premamá. Lo importante es que se adapten bien a tu cuerpo en ese momento y permitan apreciar la barriga.
Pantalón, top y camisa
Una opción mucho más casual y sencilla. Un pantalón o tejano combinado con un top y una camisa abierta permite marcar la barriga y conseguir un resultado más relajado. Además, podemos jugar con la camisa abierta, cerrada o simplemente sobre los hombros para variar las fotografías sin necesidad de cambiar completamente de look.
Vestidos y prendas con personalidad
Vestidos estampados, tops, camisas, prendas de punto o tejidos con textura también pueden funcionar especialmente bien. No necesitamos que toda la atención recaiga en la ropa. El vestuario debe acompañar la fotografía, no convertirse en el protagonista. Aquí, la única protagonista eres tú.

¿Qué colores elegir?
Más que seguir una regla concreta, buscaremos colores que funcionen bien entre ellos, con la localización y con la época del año. Los tonos neutros como blanco roto, crema, beige, arena o marrón suelen ser fáciles de combinar y funcionan especialmente bien en entornos naturales.
También podemos introducir tonos tierra, verdes, azules suaves, teja u otros colores dependiendo del lugar y del resultado que queramos conseguir. Eso no significa que en verano tengas que vestir necesariamente de colores claros ni que en otoño todo tenga que ser marrón. La idea es construir una paleta coherente para la sesión sin perder tu estilo.
Cómo vestir según la época del año
La estación en la que hagamos la sesión también puede ayudarnos a decidir tejidos, prendas y combinaciones.
Primavera y verano
Los tejidos ligeros como el lino o el algodón, las camisas, vestidos fluidos y prendas más sencillas funcionan especialmente bien durante los meses de más calor.
Podemos utilizar colores claros y naturales, pero también introducir color siempre que funcione con el entorno.
Otoño e invierno
Es una época perfecta para incorporar capas y texturas: punto, chaquetas, camisas, prendas de manga larga o tejidos con algo más de cuerpo.
Los tonos tierra, beige, marrones, verdes o teja pueden funcionar muy bien en exteriores, aunque nuevamente dependerá de la localización que hayamos elegido.

¿Cómo combinar la ropa si participa mi pareja o mis hijos?
Si van a participar tu pareja o tus hijos, hay una idea que quiero dejar especialmente clara: Coordinar no significa ir iguales.
No hace falta que todos llevéis una camisa blanca y un pantalón tejano para que vuestra ropa combine. Es preferible escoger una pequeña gama de colores y que cada persona lleve prendas diferentes dentro de ella.
Por ejemplo, si tú llevas tonos beige y crema, tu pareja puede incorporar marrón, blanco roto o denim. Si también participan vuestros hijos, podemos seguir ampliando esa misma paleta.
De esta forma todo funciona en conjunto sin que parezca que os habéis puesto un uniforme para haceros las fotos.
¿Qué evitar en una sesión de fotos de embarazo?
Tampoco quiero convertir esto en una lista interminable de cosas prohibidas. Si una prenda te encanta, siempre podemos valorar cómo incorporarla. Pero, como orientación, intentaría evitar:
- Logos o textos muy grandes, porque llaman mucho la atención.
- Colores excesivamente fluorescentes, especialmente en exterior.
- Estampados muy protagonistas si van a competir con el resto de elementos.
- Prendas que tengas que estar recolocando constantemente o con las que no termines de sentirte cómoda.
La ropa tiene que ayudarnos, no hacer que estés pendiente de ella durante toda la sesión.
¿Tengo que comprar ropa para mi sesión?
No. Muchas veces podemos preparar perfectamente el vestuario con prendas que ya tienes en casa.
El vestuario para la sesión lo traéis vosotros, pero eso no significa que tengas que comprar nada específicamente para las fotos. Antes de hacerlo, merece la pena revisar tu armario y pensar qué prendas pueden funcionar. Un tejano, un top sencillo, una camisa blanca, un vestido que se adapte bien a la barriga o una chaqueta de punto pueden convertirse perfectamente en parte del look.
Y si estás dudando entre varias opciones, podemos verlo antes de la sesión.
Una vez realizada la reserva recibirás además mi guía de sesión, donde encontrarás inspiración y recomendaciones para ayudarte a preparar el vestuario. La guía está precisamente para eso: inspirarte, no para decirte cómo tienes que vestir.
El vestuario forma parte de la sesión, pero tiene que seguir hablando de ti
Podemos pensar en colores, tejidos, combinaciones y localizaciones, pero al final hay algo más importante: que cuando veas las fotos sigas reconociéndote en ellas.
La ropa nos ayuda a construir el resultado visual de la sesión, pero no debería hacerte sentir disfrazada ni convertirse en algo que te preocupe durante las fotografías.